Lavanda: cuidados, propiedades y para qué sirve

Publicado por Lucía Poyo Vallina en

La lavanda es preciosa, elegante y con un delicioso aroma que la hace perfecta para decoración. Se trata de una de las plantas más utilizadas en el hogar debido a sus múltiples usos y sus sencillos cuidados. En este post vas a descubrir todo sobre sus propiedades, características y usos. ¡Comenzamos! ;)

Características y tipos de lavanda

Su nombre científico es Lavandula y además de destacar por su precioso color violeta, una de las cualidades que la hace tan especial es su agradable olor. Por esta razón, la lavanda es una planta perenne que lleva usándose desde hace siglos, gracias a su efecto relajante, como remedio natural para el tratamiento de enfermedades como el insomnio o la depresión.

Aunque depende de la variedad, la lavanda por lo general florece entre primavera y verano. Existen más de 60 tipos de lavanda y aunque es cierto que el morado es el color que mejor la representa, también podrás encontrar algunas variedades en tonos azules, rosas o incluso en blanco. Mira nuestro artículo sobre las mejores flores silvestres y descubre otras plantas para decorar y darle un toque fresco y natural a tu casa ;)

Propiedades de la lavanda y beneficios de la infusión

Cuidados de la lavanda

La lavanda es una planta silvestre bastante resistente y no necesita de muchos cuidados para mantenerse. Además, se adapta bastante bien a cualquier tipo de clima, así que no tendrás problema para disfrutar de su belleza si decides plantarla en el jardín de tu casa. Aquí te dejamos cuáles son sus cuidados básicos más importantes: riego, poda, siembra... ¡Toma nota!

Aunque si prefieres que tus plantas duren años manteniendo su colores, textura y olor, entonces aprende a cómo preservar flores con este tutorial tan interesante.

Cómo plantar la lavanda

La lavanda necesita de unos cuidados similares a las plantas mediterráneas, por lo que cultivarla en el jardín puede ser la mejor opción. Para ello deberás elegir una zona que reciba la luz del sol directa varias horas al día. Puedes colocarla en maceta o directamente en el suelo de tu jardín.

En el caso de plantarla en el suelo, éste debe tener grava y arena suficiente para asegurar un buen drenaje y evitar la humedad. De igual manera, el sustrato del suelo debe ser alcalino. En caso contrario, deberás añadir cal al sustrato para elevar los niveles de ph necesarios.

Por último, es importante que elijas una ubicación que permita que la planta se desarrolle y crezca correctamente sin que ocupe el espacio de otras flores o plantas de tu jardín.

Luz del sol

En cuanto a la luz solar, como hemos mencionado antes, la lavanda necesitará recibir al menos seis horas de sol directo al día, especialmente en su época de floración. Así que asegúrate que no la cultivas cerca de árboles o arbustos que puedan darle sombra.

Riego

En cuanto al riego, la lavanda es una planta que no necesita ser regada muchas veces, con una vez a la semana durante su época de floración será suficiente. De igual manera, asegúrate siempre de que el sustrato está húmedo, por si necesitaras aumentar la frecuencia de riego, ya que dependerá también de si el clima de la zona es muy cálido o no. En los meses más fríos como el invierno, deberás reducir el riego y hacerlo en las horas centrales del día.

En ambos casos, no debes mojar nunca las flores ni las hojas para evitar que se acumule humedad en zonas que puede que atraigan a hongos o bacterias.

Cómo podar la lavanda

Esta planta es necesario que sea podada al menos dos veces al año para que pueda desarrollarse correctamente. En primavera, en torno al mes de marzo, justo antes de su floración y a comienzos del otoño, justo después de la floración.

La poda en primavera deberás hacerla en altura hasta la mitad, pero en la poda de otoño bastará con podar su contorno para darle forma y quitar aquellas flores o ramas en mal estado.

Para qué sirve la lavanda, tipos y consejos para su cuidado

Propiedades de la lavanda

  • Propiedades relajantes: una de las propiedades más destacadas de la lavanda es su efecto calmante. Por esto, se considera una flor perfecta para tratar problemas como la ansiedad, la depresión o el insomnio.
  • Propiedades antiespasmódicas: la lavanda ayuda a combatir infecciones estomacales y a regular el sistema digestivo. De igual manera, favorece la eliminación de líquidos y es muy recomendable para tomar durante las digestiones pesadas o cuando se tienen náuseas.
  • Beneficios para la piel: sus propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias permiten tratar las pieles irritadas y reparar la piel de heridas o quemaduras.
  • Propiedades antibacterianas: otro de los grandes beneficios de la lavanda es su capacidad para aliviar los síntomas de la gripe o los resfriados.
  • Repelente de mosquitos y polillas: aunque para los humanos el aroma de la lavanda es muy agradable, para los insectos no lo es tanto.

Para qué sirve la lavanda

La lavanda es una planta muy versátil, ya que puede ser utilizada en cocina y en cosmética en forma de infusión o aceite. Aquí te contamos más en detalles todos los usos que puedes darle:

Aceite de lavanda

Gracias a su agradable aroma, el aceite de lavanda es un ingrediente muy utilizado para la fabricación de perfumes, ambientadores, suavizantes y jabones para lavar la ropa o cremas para las manos. De igual manera, su efecto relajante también lo hace ideal para ser usado en aromaterapia.

¡Por cierto! ¿Sabías que los egipcios en la antigüedad utilizaban el aceite de lavanda en sus rituales funerarios?

Decoración

Estas flores tienen un color y un olor tan característico que son perfectas para decoración. Colócalas en un bonito jarrón, maceta o centro de mesa en cualquier rincón de tu casa y disfruta de esa sensación de paz y tranquilidad que aportarán al espacio. También puedes combinarlas con otras flores, como hemos hecho en algunos de nuestros ramos de flores preservadas que hemos preparado con mucho amor. ¡Te encantarán!

Infusión de lavanda

Si quieres aprovechar sus propiedades de la mejor manera, te recomendamos prepararte una infusión de lavanda con sus flores secas. Hierve una taza de agua y añade las flores que deberás dejar reposar durante al menos 5 minutos. Después quita las flores para que no te molesten y ya tendrás listo tu té. En cocina también se pueden utilizar para elaborar postres o dulces como galletas, mermeladas o caldos.

Floristería

← Publicación más antigua Publicación más reciente →